De lo malo a lo bueno

Siempre me llamó la atención un proverbio que leí en una historia, la verdad es que no recuerdo bien de qué se trataba, pero el dicho sí se me quedó gravado, así como también la interpretación que le di. “Buena suerte o mala suerte ya lo veremos”.

Así que cuando ocurre algo bueno lo disfruto, no obstante, lo tomo con prudencia, pues no se sabe qué consecuencias vengan más adelante producto de ese “golpe de suerte”. Por otro lado, si sucede algo malo, tampoco hay que mantenerse afligido, pues son muchas las anécdotas de personas que han pasado por un mal momento, y ello se ha convertido en una verdadera bendición que posteriormente generaron grandes beneficios.

Lo expuesto anteriormente, no significa que nos vamos a predisponer, y dar por hecho que si nos pasa algo bueno es porque más adelante nos sobreviene una calamidad. Nada de eso, solo es cuestión de actuar comedidamente con lo que recibimos. Ya vemos que hay individuos, que, por ejemplo, ganan un billete de lotería y eso se convierte en su perdición. Sin embargo, no es una regla, seguramente otros tantos afortunados utilizan apropiadamente esos recursos y sus vidas se encaminan maravillosamente.

En el otro extremo, cuando enfrentamos alguna adversidad, no nos podemos paralizar, pensando que eso pasará solo y que es cuestión de tiempo para que venga un premio caído del cielo. Lo que debemos hacer es vivir el duelo, pero no quedarnos en él, las lamentaciones prolongadas solo enferman. Hay que levantarse y ver el mundo de posibilidades que se abren una vez que pierdes algo.

Un caso típico

Entre las muchas calamidades a los que estamos expuestos los seres humanos, una que causa un terrible quebradero de cabeza es cuando tenemos un preciado vehículo 4×4, en alguna de las fabulosas travesías que se pueden hacer con él, y ocurre que se estropea irremediablemente. Para cualquiera que posea un coche y se le descompone representa un gran pesar, aún más para quienes tienen un todoterreno porque sienten en el alma una pérdida de este tipo.

¿Qué bueno puede venir después de algo así? Lo principal es que si lo está padeciendo es porque está vivo, y que una valiosa oportunidad de continuar le espera. Hay que determinar las causas del suceso para evitarlas a futuro. En cuanto a la camioneta, no todo está perdido. Existen los desguaces que están dispuestos a negociar y ofrecer una sustanciosa tasación para empezar de nuevo, y adquirir otro mejor ¿por qué no?

Hay que dejarse ayudar y en este caso está la web www.desguacesde4x4.com.