¿Qué es el triángulo de fuego?

Seguramente si haz tomado alguna clase de química, o si tienes algún conocido que se relacione con las reparaciones mecánicas o el mundo automotriz habrás escuchado del famoso triángulo de fuego, posiblemente esta denominación te suene a ficción.

El triángulo de fuego es la forma en la que se denomina a la estructura molecular que se requiere para que el fuego se origine, esta especifica a demás los componentes que participan durante el proceso que se registra para que una llama se mantenga viva.

Los elementos que conforman esta estructura son el combustible, el oxigeno, y por supuesto una energía que logre activar el combustible, puede denominarse energía calórica en algunos casos, pero en el caso particular de los vehículos esta se presenta con la energía eléctrica.

Dentro de este proceso a la energía eléctrica se la considera como la chusma responsable de que el fuego ocurra, este proceso es lo que da lugar a la explosión que se conoce como la combustión en el motor, la existencia de este triángulo es importante para que el vehículo funcione.

Si este proceso se ejecuta de forma correcta entonces el vehículo funcionara de manera exitosa, caso contrario se presentaría en una situación donde no se percibe la presencia de alguno de estos elementos, o su excedente.

Dada la ausencia de alguno de los elementos el problema no se consideraría netamente una alarma mas allá de representar una falla en el vehículo, mientras que si se presenta la excedencia de algunos podría incluso traducirse en una explosión muy fuerte.

Este tipo de explosiones podría causar fallas en la cámara del motor, al mismo tiempo en que causa fallas en todo el sistema del mismo como una especie de cadenas de domino que se derrumba, para percibir este tipo de falla se requiere de años de experiencia.

Porque que estas fallas son posibles determinarlas a través de la audición, es allí donde radica la experiencia del operario, por otro lado si no se domina esta área con acudir a un taller automotriz especializado se logra determinar la misma a través de escáneres.

La solución de la misma no conlleva mayor complejidad que la sustitución de los dispositivos que han presentado la falla, en el peor de los casos es posible que se requiera de la sustitución del motor por completo, sin embargo difícilmente se llega a ese nivel de daño.